sábado, 11 de diciembre de 2021

¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?, de Jeanette Winterson.

La necesidad, el proceso y las complicaciones de la búsqueda de los padres biológicos no suele ser un tema que me interese. De hecho, no sabía que este libro iba a ir de eso. Pero no importa, porque va de muchas cosas más.

Hace un tiempo, un profesor de la universidad nos había recomendado Written on the Body, de Jeanette Winterson. Nos lo había pintado muy bien, así que me lo compré y empecé a leerlo. Tras un cuarto de libro, más o menos, lo había abandonado. En un par de ocasiones había intentado retomarlo, sin éxito.

Un tiempo después de la recomendación del profesor, leí un artículo sobre ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal? que me pareció interesantísimo, empezando por el título. Pero el recuerdo de mis expectativas con Escrito en el cuerpo no cumplidas hizo que tardase un par de años más en decidirme a leerlo.

Por fin, en la feria del libro de Madrid, este otoño, me lo compré (un poco desencantada con el cambio de formato de Lumen, con los bordes de las páginas pintadas de colores, en este caso, azulón, y las páginas tan finas).

Me puse a leerlo y me encantó enseguida. ¡Nada que ver con Escrito en el cuerpo! (Echo la culpa a la traducción de Encarna Castejón, sin haber tenido nunca entre mis manos el texto original, pero aun así.)

¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal? no es una novela. Es un libro de memorias, autobiográfico. Donde la autora habla de sí misma. De su infancia, primero, hasta su adolescencia. Del presente, después, saltándose un gran trozo de su vida por el medio. La parte del presente no me encantó porque es donde habla de la búsqueda de la madre biológica (en la primera parte se centra en su terrible relación con su madre adoptiva). Pero aun así, la leí con ganas y la disfruté mucho. Me cayó bien Jeanette y me dieron ganas de leer el resto de sus novelas, por como habla de ellas en este libro.

El estilo es íntimo, literario pero no recargado (mucho más sencillo que en Escrito en el cuerpo), con maravillosas descripciones de la Inglaterra de su infancia (mis partes preferidas del libro, sin duda), tanto del paisaje (sobre todo urbano, sobre todo la industrialización) como de la forma de vivir (el papel de la religión y la Iglesia en las vidas de la gente, las relaciones entre vecinos, el interior de las casas de los obreros…), las reflexiones sobre momentos personales llenas tanto de dolor como de humor, el papel de la lectura y la escritura en la infancia de la autora (leer a escondidas, aprenderse poemas, amontonar libros debajo del colchón, la ordenada lectura de La literatura inglesa en prosa de la A a la Z de la biblioteca municipal, cómo convirtió la literatura, en especial la poesía, en su vía de escape…)

Al acabarlo, tras saber más sobre Jeanette, sobre su forma de entender el mundo, sobre su forma de escribir, etc., retomé Escrito en el cuerpo. Lo estoy terminando, pero no fluye de la misma forma, no está bien escrito (repito: creo que la culpa es de la traducción). Siento que necesité leer ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal? para leer correctamente Escrito en el cuerpo, o tal vez solo tenía que estar en otro momento de mi vida para leerlo. Cuando lo acabe, tengo pensado seguir con Fruta prohibida.

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